19 març 2019

Cim del Cerro Siete Hermanas.

Crónica del 15 al 18 de marzo

 PERSEVERANCIA: CERRO SIETE HERMANAS CORONADO

Con que rapidez han pasado estos cuatro días y que lejos está Atacama de nuestras latitudes. El mismo día 15 de marzo, después de trece horas de vuelo llegamos a Santiago de Chile, donde Juan Pablo Morh y Federico nos esperaban en una de las dos furgonetas que nos están sirviendo de casas móviles durante nuestra expedición.

Un buen “atraco” al súper para cargar los más de 2.500 litros de agua y comida de todo tipo, sobretodo pasta y fruta. En el desierto de Atacama, no vamos a encontrar nada con lo que podamos alimentarnos y no pueden fallar las previsiones.

El día 16 lo dedicamos a atravesar el país de sur a norte, en busca de nuestro objetivo. Casi mil kilómetros de ruta, por algunas de las zonas costeras más bonitas de Chile. Fue en la Cala de San Pedro, donde decidimos parar a comer unas buenas empanadas de marisco, muy típicas del país y cebiches. Todo excelente, aunque falto poco para que se nos atragantaran!!! a media comida empezó a temblar la mesa, las sillas, los platos… un temblor de unos quince segundos, pero según los lugareños de mas intensidad que los anteriores. No es algo excepcional según pudimos comprobar.

 A media tarde llegamos a Copiapó, la última gran ciudad antes de adentrarnos en el desierto. Tras 990 kilómetros llegamos al Refugio Flamencos, donde conocimos a “Payo” el guarda del refugio y pudimos descansar. Estamos a pies de la Laguna Santa Rosa, un lugar increíblemente bonito, y del salar de Maricunga, el mas austral del planeta.

Ayer fue un día largo, pero excelente para la aclimatación. En pleno corazón del parque Nacional Nevado Tres Cruces, se eleva el Cerro Siete Hermanas nuestro objetivo. Un ascenso largo pero sin ninguna complicación técnica. Los seis componente de la expedición, Carlos, Agustin, Toni, Juan Pablo y Federico, pudimos hacer cumbre. Fue especialmente emotivo para Toni, ya que era su primera cumbre importante, y gracias a su enorme perseverancia lo coronó con éxito.

Tras 17 km, casi 7 horas y 2.827 metros de desnivel acumulado llegamos de nuevo al refugio. Una excelente aclimatación y unas vistas espectaculares desde la cumbre, donde se podía ver a lo lejos una pequeña ladera del Ojos del salado, nuestro principal objetivo.

Como curiosidad deciros que frente a nosotros se levanta el volcán Copiapó, lugar de ceremonias para los Incas, de donde se han extraído algunas figuras talladas en plata y concha. Hay que ver hasta donde subían para su celebraciones!!!

FONT: ONAT FOUNDATION Comunicació

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